El magistrado explica que las comisiones rogatorias de Irlanda y Estados Unidos no han aportado «ninguna información inédita de interés para la investigación» y alza el secreto sobre los informes de la Guardia Civil
Archivo – El Supremo pide a WhatsApp y Google todos los mensajes y comunicaciones del fiscal general
El juez Ángel Hurtado reconoce que sus comisiones rogatorias a Irlanda y Estados Unidos no le han permitido recuperar los mensajes o correos que borró el fiscal general una vez supo que estaba siendo investigado por la filtración de un correo de la pareja de Isabel Díaz Ayuso. El magistrado explica que los datos entregados por WhatsApp y Google no aportan “ninguna información inédita de interés para la investigación”: solo un correo electrónico de la noche de la filtración y ningún mensaje, los cuales no se han podido recuperar. El fiscal general siempre ha defendido que tanto ese como otros borrados periódicos de mensajes en sus teléfonos responden a protocolos de seguridad y protección de datos.
Era una de las últimas diligencias que el instructor tenía pendientes antes de decidir si Álvaro García Ortiz y Pilar Rodríguez, fiscal general y fiscal provincial de Madrid respectivamente, son enviados a juicio por la filtración de la confesión escrita de Alberto González Amador. Solo está prevista la testifical del propio empresario el próximo mes de mayo para que las acusaciones pregunten si el pasado mes de marzo envió su confesión a más gente de la que ha reconocido ante los tribunales en sus denuncias.
Después de constatar que García Ortiz había cambiado de teléfono y borrado sus mensajes poco después de la apertura de la causa contra él en octubre del año pasado, el juez se dirigió a las empresas de comunicaciones para intentar recuperar el material: su WhatsApp y sus correos electrónicos, confiando en encontrar alguna prueba.
El juez, en los últimos días, había afirmado que estas respuestas de información se habían cumplimentado con “éxito” pero la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha explicado, en un informe, que en esas carpetas y archivos adjuntos no había información de interés para el caso. Correos electrónicos de los cuales sólo uno, ya conocido en la causa, está relacionado con la confesión de González Amador, cuando en la noche del 13 de marzo del año pasado el fiscal general ordenó recabar toda la información. Mensajes de WhatsApp, donde el juez aspiraba a encontrar alguna prueba, ninguno.
“No existe información inédita”
“No se han podido recuperar los mensajes vinculados a la cuenta que pudiesen ser de interés para la investigación”, lamenta la UCO en su informe. Tampoco en otro teléfono asociado al fiscal general. “No existe ninguna información inédita de interés para la investigación”, explica. Tampoco en la respuesta de Google sobre sus emails: “No se aporta ningún correo nuevo de interés para la presenta causa”.
Este informe de la UCO era la única diligencia que quedaba por completar en la causa. Una causa que acumula ya un centenar de resoluciones y en el que el juez ha interrogado a más de una decena de testigos entre fiscales, periodistas y el propio Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Isabel Díaz Ayuso. Los dos imputados, así como el fiscal Diego Villafañe que quedó exonerado hace meses, negaron haber filtrado esa información a la prensa y se limitaron a defender que solo recabaron, por conducto oficial, toda la información del caso para desmentir un bulo sobre un posible pacto que esa noche difundía el entorno de la presidenta madrileña.
El magistrado ha entendido hasta la fecha que hay pruebas suficientes que permiten inculpar tanto al fiscal general como a la fiscal provincial madrileña de la filtración, aunque ellos lo han negado y los informes de la Guardia Civil, analizando sobre todo los mensajes de Pilar Rodríguez, no revelan ninguna orden o movimiento fuera de la recopilación de información.