jueves, abril 3 2025

El hospital español que crea sus propias terapias contra el cáncer logra su remisión en más del 50% de pacientes

El Hospital Clínic de Barcelona lidera una red de 13 centros en todo el Estado que ya han tratado a 500 pacientes con cánceres avanzados mediante la terapia innovadora CAR-T

La terapia CAR-T consigue la remisión completa de un tumor cerebral incurable en un paciente de 17 años

La revolución en la lucha contra el cáncer que pueden suponer las terapias avanzadas CAR-T elaboradas por la sanidad pública ya cuentan con un primer balance oficial. El Hospital Clínic de Barcelona, que lidera la red de centros en España que aplican estos tratamientos, ha alcanzado los 500 pacientes y con un porcentaje de remisión aparente de la enfermedad que alcanza porcentajes superiores al 50% (aunque la curación completa a lo largo de los años tiene porcentajes inferiores). 

El Hospital Clínic-IDIBAPS es uno de los pocos hospitales en Europa que ha desarrollado desde el ámbito público –es decir, al margen de la industria farmacéutica– dos de estas terapias que ya están aprobadas por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS). Se trata de el ARI 0001 y el ARI 002, pensados para tratar la leucemia linfoblástica aguda y el mieloma múltiple, respectivamente. 

El CAR-T es un tipo de tratamiento contra el cáncer relativamente pionero, y que consiste en modificar genéticamente las células del propio paciente (los linfocitos T) para que puedan combatir las células tumorales. Por ahora, los resultados son positivos, y con menos efectos secundarios que la quimioterapia, pero en actualidad solo un 6% de los pacientes a nivel global tienen acceso a estos nuevos tratamientos, reservados para enfermos a los que no han funcionado las terapias convencionales. 

En España el centro público que ha abierto camino en el mundo de las terapias CAR-T ha sido el Clínic, que comenzó a investigar estos tratamientos en 2016. Ahora, al alcanzar los 500 pacientes, ha ofrecido detalles sobre sus avances, que no solo se limitan a los dos tratamientos ya validados por la AEMPS, sino también a otros que están en fase de ensayo clínico, como por ejemplo uno para combatir el cáncer de mama. Una de las ventajas además de su producción desde el sistema público es que el coste es muy inferior, de cerca de 90.000 euros por tratamiento —en el caso del ARI– frente a los casi 400.000 que pueden costar los comerciales.

“En los últimos tres años estamos tratando unos 100 enfermos anuales, es un hito importante”, ha manifestado Josep M. Campistol, director general del hospital. En el acto han participado también los doctores del centro Manel Juan, jefe del Servicio de Inmunología, y Álvaro Urbano-Ispizúa, coordinador del programa CAR-T, así como el director asistencial del Servicio Catalán de la Salud, Ignasi Carrasco, y el subdirector general de Becas e Investigación de la Fundación La Caixa, Àngel Font. Estos últimos han contribuido con 8,5 millones a un proyecto que ha contado con el Instituto de Salud Carlos III como principal financiador, con 9 millones. 

“Todos los pacientes que hemos tratado tenían cáncer en sangre en fases muy avanzadas, con tratamientos fracasados y en este sentido una perspectiva de vida muy corta”, ha señalado Urbano-Ispizúa. Aun así, los porcentajes de remisión aparente de la enfermedad han sido del 50% en el linfoma, del 60% en el mieloma múltiple y de hasta el 90% en la leucemia linfoblástica aguda. En algunos casos habían recibido sin ´éxito hasta siete líneas de tratamiento. 

Con todo, esto no significa que las tasas de supervivencia a lo largo de los años sean igual de elevadas. De hecho, este es uno de los principales reveses a superar, puesto que en muchos casos se registran recaídas. En el caso de la leucemia linfoblástica básica, al cabo de cuatro años los pacientes vivos y sin enfermedad descienden al 33%, según datos del hospital. “Hay pacientes a los que conseguimos eliminar todas las células malignas, pero en otros lo hacemos hasta niveles que las hacen indetectables, pero quedan algunas”, puntualizan los facultativos del hospital. 

Con las buenas perspectivas de estas terapias, el Clínic advirtió recientemente de “riesgo de saturación” al ver cómo aumentaba la demanda desde toda España. De ahí que hayan puesto en marcha una red de 13 hospitales en toda España, la mayoría de ellos públicos, para descentralizar parte del tratamiento. Además, los dos CAR-T ARI ya se producen en otros dos hospitales, el Sant Joan de Déu de Barcelona y la Clínica Universidad de Navarra.